Un tanto oscurecida su imagen por las colosales figuras de Sigmund Freud y Carl Gustav Jung, el psicoanalista austriaco Otto Rank ha desarrollado una obra portentosa a partir de la cual pretende ofrecer una visión de la evolución del espíritu humano basada en la interpretación de los mitos de los pueblos antiguos.
Rank se introdujo en los laberintos de la mitología para intentar desentrañar los misterios del comportamiento humano. Uno de los principales mitos fue el del Nacimiento del Héroe, donde examina varias fábulas o tradiciones de personajes elevados a la categoría de semidioses o superhombres.
Repasó la historia de los reyes de Babilonia, Gilgamesh y Sargón, la del héroe indostaní Karna, el rey de los persas Ciro, los monarcas y emblemáticos nombres griegos, entre ellos Edipo, Hércules, Paris y Perseo. También analizó a Rómulo y Remo los legendarios fundadores de Roma, el adalid celta Tristán y los germanos Siegfred y Lohengrin, sin dejar por fuera a las colosales figuras de Moisés, Buda y Jesús.
Mientras estudia a todos estos personajes, Rank descubre que sus vidas son sustentadas por una misma característica. Un rey y una reina o tal vez un dios o una diosa, engendran un hijo. A pesar del elevado o sublime origen, el pequeño heredero no disfruta de su posición porque siempre se cierne sobre él un nublado celaje, una amenaza latente que terminará por convertirlo en un peligro para los intereses del reino y de sus propios progenitores.
A veces, el padre alberga ciertas dudas sobre la fidelidad de quienes le rodean. El trono es rodeado por moscardones infectados de avaricia que pretenden inocularle su tóxico para eliminarlo. Como todos los líderes muestra suspicacia y observa con recelo el movimiento de los cortesanos más próximos. Es una reacción natural de quien ha alcanzado un sitio preferencial con una espada en la mano y un puñal en la otra, un movimiento inherente a su majestuosidad, el miedo a ser desposeído o derrocado.
Acude entonces al oráculo en busca de consejo. El incienso asciende en espirales hacia la bóveda del templo. El pebetero se encuentran en el centro del aposento. El arúspice invoca a los dioses, les pide sabiduría para interpretar las señales, para ver a través de símbolos, el riesgo que corre la corona sobre la testa del soberano. Le advierte entonces el peligro que le acecha tras las puertas del palacio y de las cortinas del salón del trono.
Pero, minucioso en su predicción, el adivinador señala al hijo como la fuente de su desgracia. Entonces, el pequeño, con frecuencia, es abandonado a su suerte dentro de una caja, una cesta o una barca que es lanzada sobre un caudal estrepitoso con el propósito de que más allá, donde tuerce la corriente y se pierde de vista, el niño perezca ahogado.
Pero esto no ocurre y el infante es finalmente rescatado por animales o humildes personajes que le crían con amor y complacencia. El tiempo pasa, empero, y el chiquillo siente en su interior que algo no le ha sido descubierto, una especie de pulsión que le impulsa a la búsqueda de un secreto.
Entonces, ya crecido, capaz de valerse por si mismo, abandona a sus padres putativos para ir en búsqueda de ese misterio. No sabe lo que es, pero ha de seguirlo. Pronto se dará por enterado de que en realidad su exploración ha de conducirle hacia sus verdaderos padres.
Para Rank, estas descripciones de los mitos antiguos no son más que la forma en que nosotros vemos a nuestros padres cuando somos niños. Es en esa época cuando veneramos a nuestros progenitores; sin embargo, su intervención en nuestros asuntos crea una especie de creciente rechazo hacia esta actitud absorbente. Conocemos entonces la verdadera esencia de quienes nos han dado la vida.
Rank nos dice que el mito el reflejo del deseo de retornar al idílico período en que éramos reconfortados por papá y mamá. Volver a esa época de perfección, sin ruidos ni tropiezos, cuando unos brazos extendidos nos proporcionaban la mejor y mayor muestra de seguridad y afecto.
En el mito, la cesta, caja o embarcación representa la calidez del vientre materno y las aguas serían algo así como el líquido amniótico sobre cuya sustancia flotamos hedónicamente, ajenos a las perturbaciones del mundo sensorial, contagiado por egos y fluctuaciones afectivas.
Siempre en la misma línea, Rank nos señala que los personajes humildes, quienes se hacen cargo del niño abandonado, quienes le ofrecen desvelos y sacrificios, son ciertamente nuestros padres, pero vistos tal cual como son, con sus falencias, puntos débiles y sombras.
El rey, la reina, el dios y la diosa, significarían lo que deberían ser nuestros padres. Entonces, la venganza profetizada por el vaticinador no es más que el deseo de castigarles por no ser lo que alguna vez creímos que eran.
Como hemos visto hasta aquí, Rank no se detiene en los aspectos evidentemente sexuales del mito. Para él no es más que la expresión de las diferentes culturas tomando como base las experiencias infantiles.
Otro de los temas analizados por el erudito austriaco es la creatividad artística. Para él, un artista tiene una poderosa tendencia a idealizar o magnificar su propia voluntad. No se conduce igual que la mayoría de las personas, dice Rank, porque necesita modificar la realidad, convertirla en un escenario afín a sus necesidades espirituales.
Es una especie de diosecillo caprichoso, incapaz de adaptarse al entorno y busca por todos los medios revocarlo a su imagen y semejanza. Aspira muy dentro de sí a la inmortalidad, a la permanencia, aunque reconozca en público un deseo de ser olvidado y una necesidad de intimidad.
La polarización materia y espíritu, específico y universal, individual y humanidad, son los elementos por medio del cual el artista logra alcanzar la excelsitud de su obra. Moldear en sus manos un universo sobre la base de estas dualidades la proporcionará su nicho en el parnaso de las artes.
También nos dice Rank que la voluntad es la principal fuerza que se agita en el interior del alma humana. Nacemos con ella y la utilizamos desde la infancia para reafirmar nuestros egos. Pretendemos ser libres de cualquier autoridad, nos sacudimos las cadenas antes de lanzarnos a la búsqueda de la imagen que consideramos la que merecemos.
Esa voluntad nos libera de la autoridad de los padres, de allí que descubramos sus defectos, tal como se indica en la descripción de los mitos. Después, intentamos despegarnos de los mandos y de las normas.De manera indirecta, entonces y sin haberla tomado como punto de pivote para sus teorías, Rank nos intenta demostrar que también pretendemos liberarnos de los frenos impuestos a la sexualidad por la moral.
De allí que el psicoanalista vienés nos planteará la existencia de tres tipos diferentes de personas: el adaptado, quien aprende una voluntad impuesta; el neurótico sumido en la pugna por vencer el dominio exterior y el productivo, que vendría a ser el artista, el genio.
Finalmente, Rank nos dice en su libro El Trauma del Nacimiento que todos los seres humanos experimentamos una profunda ansiedad al momento de nacer y esta sería la base de futuras angustias.
Lanzarnos al amenazante y poderoso mundo real, a través del canal uterino de la madre, deja serias huellas en el alma. Ese tránsito hacia la realidad material, hacia los colosales abismos de la fase anterior a la extinción, es decir, la vida misma, es la base de los miedos y las ansiedades humanas, según Rank.
jueves, 16 de abril de 2009
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- Comente brevemente el "mito del Nacimiento del Héroe".
ResponderEliminar-Còmo interpreta usted la categoria de Rank con respecto al "Trauma del Nacimiento".
desde mi punto de vísta el trauma del nacimiento es en verdad fuente de grandes expectativas o deseos de tener ciertas realidades que en ocasiones no se concretan, por esto pasa a ser un truma. El mito del héroe nos presenta al personaje cómo un ser sufrido, con traúma de nacimiento, que luego lo supera mediante sus propios medios.
ResponderEliminarpara mi el nacimiento del heroe simboliza el nacimiento de un sujeto en el que se depositan muchas expectativas,metas, proyectos, etc.Para mi el trauma del nacimiento simboliza la ansiedad por nacer, y una vez en el mundo la perdida de todos los cuidados y protecciones anteriores nos pone en una situacion conflictiva con nosotros mismos y solo podemos superarlo con el paso del tiempo y nuestro deseo de superarlo.
ResponderEliminarEl mito del heroe surge porque trata sobre un niño nacido que sufre en diferentes ocaciones.Para mi el trauma del nacimiento es porque cuando esta en el vientre el niño siente cosas que siente la madre,el nacimiento es algo lindo,porque es una personita que llega a un mundo nuevo y el nacimiento se supera con el tiempo.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPara mi el trauma del nacimiento es la llegada al mundo del niño, todos sus miedos, el despego del vientre de su madre todo lo que conlleva el nacimiento en si mismo, el mito del heroe hace referencia al abandono del niño por parte de sus padres, el trauma que eso hace en él y es asi como nosotros vemos a nuestros padres cuando somos niños.
ResponderEliminarEl mito del nacimiento del héroe para nosotras (Rodrigues Noelí, Yanina Garbolino, MIrta Occello) significa que el niño al nacer es un sujeto como fuente de la desgracia, sufrido y abandonado. Para que luego este se pueda valer por si mismo y no depender de sus padres.
ResponderEliminarEl trauma del nacimiento es esa ansiedad que experimentamos al nacer. Ansiedad por el mundo al que llegamos. El pasaje hacia lo real, nos genera miedos y perspectivas.
El trauma del nacimiento es la base de futuras angustias.
mi interpretación a cerca del mito del héroe es que ese héroe es el niño, el cual es lanzado a las aguas donde padece, con sus inseguridades, misterios, el trauma del nacimiento.
ResponderEliminaryo pienso que trata del nacimiento del bebe cuando esta en la pansa
ResponderEliminarel mito es la evolucion del espiritu nuevo donde en su mayoria lo componen el rey,la reyna y su hijo,los queadaptaran el mundo hasta que el niño cezca y tome su propio mundo
ResponderEliminarEl mito del nacimiento del heroe significa que el niño al nacer se convierte en un sujeto abandonado por sus padres, sufrido.En consecuencia el niño empieza a valerse por si mismo sin depender de sus progenitores.
ResponderEliminarEl trauma del nacimiento se interpreta como un sentimiento de ansiedad y futuras angustias al momento de nacer.
-Sugiero se lea todo el texto de modo comprensivo para socializarlo en clase.
ResponderEliminarEl mito expresa cuán compleja e inexplicable puede ser a veces la relación de los padres con los hijos. En este relato el protagonista es humillado y hasta mandado a asesinar por su padre. Sin embargo, ya adulto, intente buscarlo.
ResponderEliminarEl autor sostiene que nuestros miedos y ansiedades comienzan en el momento mismo en el que se incia nuestro camino hacia el mundo en el canal de parto.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEl trauma del nacimiento habla sobre esa inquietud que genera la venida de un nuevo ser a la vida y como será el camino que transitará el individuo para llegar al mundo, también sobre lo que le tocará enfrentar con el paso del tiempo.
ResponderEliminarEl mito del héroe hace referencia al nacimiento de un sujeto y los golpes que recibe desde el momento en que nace.. Pero sin dificultad siempre sabe como hacer para superar estos obstáculos y hacerse cada vez más fuerte.
El mito del nacimiento del heroe y el trauma del nacimiento para Otto es la experiecia del niño que es lanzado al mundo, a una realidad que le antecede antes de su presencia y por tal motivo le es impuesta, dada. En los brazos paternos el niño es acogido y protegido,sin embargo,es indefenso e inseguro por tanta sobreprotección. Como adulto necesitara autodescubrirse y esto lo hara en una busqueda permanente de su identidad. Esta busqueda, en realidad, está ceñida de ngustia, miedos y ansiedades propia del sujeto.
ResponderEliminarOtto Rank con esta historia nos dice el trauma del nacimiento que experimentamos todos los seres humanos desde estar en el vientre materno en forma acogedora y de una confortable calidez,pasar al mundo real,este transito hacia la realidad nos produce futuras angustias y deja huellas en el alma,para pasar luego en el futuro a la busqueda de la vida misma desde nuestro inconsiente;tambien nos dice que la voluntad es la principal fuerza que agita en el interior del alma.
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